LIBROS DE ARTISTA

Desde 1995 y hasta la fecha, Elsa Madrigal ha encontrado en la confección de este tipo de libros una plataforma de creación y ha experimentado en ellos y mediante ellos diversas técnicas de grabado, de dibujo, de intervención fotográfica, encuadernación e ingeniería en papel (pop-up).

​Múltiples representaciones o interposiciones del tiempo, escenas de violencia intrafamiliar tratadas con humor negro, metamorfosis (antropo-zoomórficas) y la aglomeración de transeúntes en paisajes urbanos (de la Ciudad de México) son algunos de los ejes temáticos abordados en sus libros alternativos. La mayor parte de ellos son libros cuyos formatos se acercan más a lo escultórico y que, por sus grandes dimensiones, enfatizan su presencia objetual en el espacio. Así, por ejemplo, Matarilerilerón es (al mismo tiempo) una cuna de dimensiones reales y Metro una caja-vagón de casi un metro cúbico de espesor. Otros formatos con los que trabaja son libro-bandera, libro-túnel, libro-estrella o libros con encuadernación tipo copta.

Algunas piezas son ejemplares únicos, y solamente algunos libros son ediciones de dos o tres ejemplares. Asimismo algunos trabajos recuperan grabados (elaborados con anterioridad por la autora), pero que se reconvierten en ejemplares únicos e irrepetibles al ser intervenidos con dibujos, caligrafía, o pegotes de otros dibujos o recortes de papel. En cuanto a las diversas técnicas observables, hay grabados en linóleo y técnicas calcográficas, como punta seca, aguafuerte, aguatinta y azúcar, aplicados sobre placas de zinc, cobre y lámina negra. Asimismo, algunos pasajes provienen de grabados originales que han sido escaneados e impresos digitalmente.

Muchas partes (páginas o portadas) han sido también intervenidas con dibujos originales trazados con tinta china y en otras destaca el collage elaborado con dibujos, muñecas recortables de cartón, bordados, radiografías o bien fotografías (algunas antiguas y otras reimpresas o tomadas a modo).

Las técnicas del pop-up (libros que saltan, emergen o brotan) e ingeniería en papel se desarrollan propositivamente en algunos de los libros más recientes; así, la combinación del origami (doblado de papel) con el kirigami (cortado del papel) se aprovecha para crear imágenes tridimensionales, siempre intentando partir del trabajo aplicado sobre una sola hoja.

En otros trabajos, la autora retoma muchas de estas técnicas para crear, a manera de teatrinos, pequeñas ciudades o breves universos móviles y desplegables.

Esta multifacética creadora invita entonces a que como espectadores seamos también viajeros y personajes activos de cada uno de sus libros; travesías en las que confluyen también las muy personales historias nuestras.
Libro "Quetzalcóatl" (2020)

El libro de artista Quetzalcóatl es una personalísima reinterpretación de los atributos que distinguen al ancestral Dios de la vida, la luz, la fertilidad y los vientos, entre nuestras culturas mesoamericanas fundacionales. La obra consta de una caja contenedora y dos elementos desplegables que corresponderían a las páginas, agrupadas en dos partes (cuadernos) en su interior. La caja es la morada de la serpiente emplumada y en su interior se le representa en esa su inmanente dualidad. Los dos cuadernos de formato circular, al levantarse y abrirse, permiten desplegar el largo cuerpo: los dos largos cuerpos… que pueden acomodarse de varias maneras complementarias, siempre sugiriendo un ciclo cósmico. Los cuerpos desplegables, a su vez, sugieren y son espirales que se expanden o se contraen para volver a ser el círculo-prisma-cilindro original del que partieron. Al levantar los cuadernos, asimismo se observa, debajo de sus correspondientes nichos, una estructura en abismo que sugiere la conexión con el cosmos y/o el inframundo.

El acordeón desplegable que conforma el interior de los cuadernos está hecho de papel de algodón plegado, aunque cada uno tiene una estructura de desplegamiento diferente. El primer acordeón tiene imágenes de plumas, grabadas con linóleo, y el segundo está pintado por ambas caras con tinta china y acrílico al engrudo. Ambos acordeones dialogan y se complementan entre sí: anversos y reversos concitan lecturas infinitas (bien y mal; luz y oscuridad; vida y muerte; tierra y cosmos; quietud y movimiento; arriba y abajo), así como la recurrente y cíclica transformación de la propia serpiente: su cambio de piel.
Libro "El Uno // Los Otros" (2017)

En el libro de artista “El Uno // Los Otros”, el texto escrito por el poeta Daniel Olivares Viniegra convive, a lo largo de las páginas del libro, con los peatones protagonistas, dibujados con un trazo desenfadado. Los personajes se topan y cruzan en su camino con los edificios icónicos que rodean el Zócalo de la Ciudad de México: la Catedral, el Palacio Nacional, el edificio de Gobierno de la CDMX y los Portales. Dichas edificaciones, saltan sorpresivamente de las páginas, al utilizar técnicas del pop-up. El libro confeccionado con una encuadernación tipo copta, mide 25 cm x 50 cm y contiene 16 páginas. Los textos y dibujos están impresos digitalmente. Las imágenes de los edificios son 6 huecograbados realizados con las técnicas de aguafuerte y aguatinta, impresos a dos tintas sobre papel Guarro Súper Alfa de 250 g. El libro “El Uno // Los Otros” es, pues -y asimismo-, una caja-recuerdo de nuestro gran teatro urbano.
Libro "Los de Abajo" (2016)

Los de Abajo es un libro de artista conmemorativo del centenario de la primera edición del libro Los de Debajo de Mariano Azuela. Este libro de artista es una interpretación de la novela, la cual retrata ese primer momento de la Revolución Mexicana en donde reinaba la confusión y la pasión desenfrenada de sus personajes, quienes se levantaron contra el retorno del porfirismo. Por medio de la palabra escrita, Azuela crea una serie de cuadros o paisajes que semejan fotografías instantáneas.

En este libro, Elsa Madrigal comienza por plasmar algunas de esas imágenes con dibujos en tinta china, con el fin de lograr un alto contraste, semejante a las fotografías en sepia o blanco y negro tomadas durante la época revolucionaria. No obstante, la autora no imita la estética nacionalista utilizada en múltiples estampas, realizadas por grabadores mexicanos, sobre todo por aquellos pertenecientes al Taller de la Gráfica Popular. Los personajes dibujados por Madrigal son más bien siluetas o manchas que se integran dentro de los paisajes del norte del país. Las figuras humanas están, la mayor parte de las veces, desnudas o cuando dejan entrever alguna vestimenta, ésta es más bien ambigua. Con el alejamiento respecto a la representación típica del revolucionario mexicano (con su sombrero de charro y sus cananas cruzadas al pecho) la artista pretende representar, aludiendo a un registro más amplio, a un hombre cualquiera que se halla vulnerable ante los actos violentos de cualquier guerra. Los cuerpos yacen desnudos por entre las batallas, o bien ante incendios, fusilamientos, hambre o ahorcamientos. Los hombres muertos, sin nombre ni apellido, representan tan solo una cifra más entre los caídos.
Libro "Máquina de Ayeres" (2015)

El libro, con forma de cámara fotográfica antigua, transporta pedacitos de tiempo así como trocitos de la Ciudad de México, lo cual forma parte de esa utopía mayor que consiste en llevar dentro de un maletín nuestra propia ciudad.

Al abrir el libro se despliega un acordeón o fuelle, el cual alberga en su interior la imagen de personajes invertidos –de cabeza-, los cuales pueden ser observados a través de una lente circular.

Asimismo, el libro guarda fotos en blanco y negro de abuelos, padres y tíos, que en otras épocas fueron captados por fotógrafos anónimos, quienes asimismo se ganaban la vida al sorprender a los transeúntes en el Centro Histórico (allá por las décadas de los
cuarenta y cincuenta). Estas fotos son intervenidas con dibujos (en tinta china) que, por medio de discos giratorios, transforman los rostros de personas en aquellos de gárgolas, mascarones y otros seres que en las alturas adornan algunos edificios del propio Centro
Histórico.
Libro "Travesías" (2014)

El libro de artista Travesías es una reflexión sobre una simple acción que realizamos los seres humanos a diario: caminar; aunque ello no solo implica desplazarse de un punto a otro. Entraña mucho más que eso, toda vez que implica ocupar, habitar, modificar el espacio a cada instante, al paso de los segundos, los minutos, las horas, los días y los años, con una infinita variedad de sensaciones, olores, colores, sabores, nostalgias, vivencias. Además, ya situados en los actuales tiempos de la virtualidad omnipresente, solo los paseantes en verdad interactúan-rozan-enfrentan sudores, afanes, mentes y cuerpos día con día.

El libro consta de dos partes: un estuche tipo japonés (41 cm x 5.3 cm x 41 cm) y un libro con costura tipo copta (40.2 cm x 3.9 cm x 40.5 cm), encuadernados con tela Brillianta.

En el primer elemento se representa ese ir y venir de siluetas rasgadas de personas durante el día (en el exterior del estuche) y durante la noche (en el interior del estuche). Las siluetas construidas con palabras resaltan las sensaciones y pensamientos internos que experimentan los transeúntes al caminar entre la muchedumbre. Las palabras escritas sobre sus cuerpos delatan sus sentires internos: introspección, fastidio, esperanza, puntualidad, apatía, angustia, nostalgia, melodía, latidos, cansancio, disfrute, placer, roces, encuentros…

Ya en el cuerpo del libro, las siluetas rasgadas son sustituidas por imágenes más nítidas, resueltas con grabados hechos con linóleo. El libro, elaborado con una encuadernación tipo copta, permite abrir sus páginas hasta en un ángulo de 360 grados. Guarda además en sus entrañas una pequeña maqueta en perspectiva: un túnel por el cual caminan sus personajes. El efecto de perspectiva se recrea por medio del tamaño de los personajes, pues cada vez que el lector da vuelta a una de las hojas, los personajes se vuelven gradualmente más pequeños; es decir, poco a poco, más lejanos.

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